Unas vez más decidimos interactuar con la gente, gracias a la ayuda de nuestros voluntarios de Musiker Ohne Grenzen y participantes de nuestro programa; actuamos en las calles, tocando las canciones más populares la gente se sintió emocionada y atraída por las melodías, al mismo tiempo por ver está actividad poco común en estos sectores.


La gente emocionada, una vez que terminaron las pequeñas presentaciones, empezaron a preguntar sobre los costos del curso, la fecha de inicio, los instrumentos que se pueden aprender, etcétera, y les otorgamos dicha información.


Ésta semana es la última de inscripciones del primer y nuevo proceso del año 2018; la semana pasada ya tuvimos bastante acogida, gracias a la publicidad que se hizo mediante un canal de televisión, actividades de socialización con la comunidad, en las redes sociales, entre otras.


Es una experiencia maravillosa hacer música en la calle, y más cuando sabes que los que se benefician son personas de bajos recursos; hoy tuvimos la oportunidad de visitar las afueras de las escuelas José de Villamil y Blanca Goeta.
Marcos Párraga.




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